Gobierno de Trump limita medidas contra el racismo en escuelas
El gobierno de Donald Trump ha limitado los recursos que las escuelas estadounidenses pueden utilizar para enfrentar el racismo sistémico, apartándose de un principio mantenido durante décadas por administraciones republicanas y demócratas que sostenía que la discriminación no requería ser intencionada para perjudicar injustamente a un grupo de estudiantes.
Derogación de normativas y disciplina escolar
Durante el verano, el Departamento de Educación derogó una normativa que permitía a las instituciones medir la posible discriminación comparando resultados entre razas, tales como la distribución del alumnado en clases avanzadas. Posteriormente, la dependencia emitió una carta en la que indicó que resulta ilegal considerar la raza al elaborar políticas disciplinarias, aun cuando un grupo racial específico termine con mayor frecuencia bajo sanciones de suspensión o expulsión.
En mayo de 2025, el presidente firmó una orden ejecutiva que instruyó a las agencias federales a dejar de buscar el denominado impacto desigual, una práctica que analizaba políticas aparentemente neutrales que afectaban de forma desproporcionada a un sector determinado. Para la Casa Blanca, examinar resultados distintos para ciertos grupos de estudiantes constituía en sí mismo discriminación racial.
Los gobiernos de Obama y Biden convirtieron el impacto dispar en un arma al coaccionar de hecho a las escuelas para que disciplinaran a los estudiantes de manera diferente según la raza, con el fin de diseñar resultados disciplinarios equitativos entre grupos raciales
, expresó el portavoz del Departamento de Educación, Sabin Sidney, quien agregó que tales prácticas condujeron a aulas inseguras y socavaron el aprendizaje.
Cierre de casos de desegregación
Paralelamente, el Departamento de Justicia se ha desentendido de numerosos casos de desegregación escolar. Mediante un comunicado emitido un jueves, la dependencia señaló que ha cerrado más de 50 casos de desegregación a través de los tribunales desde el inicio del mandato de Trump y que mantiene en marcha mociones para desestimar otros procesos.
Anteriormente, los gobiernos utilizaban estos casos judiciales para exigir responsabilidades a los centros educativos cuando los estudiantes no blancos presentaban peores resultados frente a los blancos, abarcando tasas elevadas de medidas disciplinarias, instalaciones deficientes y un menor acceso a cursos avanzados y actividades extracurriculares.
Reacciones y críticas ante los cambios
Los críticos han manifestado su preocupación de que estas medidas gubernamentales faciliten la comisión de discriminación racial con impunidad.

Cuando hablan de devolver (el poder) a los estados y de hacer grande a Estados Unidos otra vez, están hablando de volver a como era antes de 1954
, advirtió el representante demócrata por Virginia Bobby Scott, en referencia al periodo en el que la segregación escolar era legal.